25 de September de 2018 Rogério Minhano

Leer comentarios para validar nuevas ideas y mejorar su hostel

Los primeros años de vida del Café Hostel me marcaron con un hábito que jamás olvidar: leer comentarios. No importa si eran buenas o malas, simpáticas o mal educadas. Casi siempre no me bastaba leer las que nuestro hostel recibía, yo leía las reseñas de casi todos los hostels de la ciudad. Comencé leyendo las de nuestro barrio, luego avanzaba a los barrios turísticos y cuando fui a ver estaba leyendo de la ciudad entera. Me gustó más las reseñas de hostels que yo conocía o tenía alguna relación, pero invariablemente acaba leyendo de todo el mundo.

Leía porque era la manera más pura de acompañar la evolución del modelo de negocios de nuestros pares. Conocer las diferentes maneras y experiencias que un viajero tiene en su ubicación es una forma muy eficaz de perfeccionar su manera de trabajar. También es una manera de validar una idea que todavía no está seguro de si puede funcionar o no. Imagínese que usted quiera cambiar sus armarios con llave por armarios con cerradura para candado propio (aquellos armarios que el huésped usa el candado de él). Conociendo su comunidad usted puede hacer una lista de los hostels en la ciudad que tienen eso y buscar en las revisiones de ese hostel alguna mención a los armarios. Si hay gente que se queja en un albergue y elogiando en otro usted puede avanzar la investigación descubriendo las diferencias entre los gabinetes de los hostels. Así que usted sigue hasta sentir en la búsqueda de seguridad para tomar una decisión. Usted puede pensar: pero ¿y si no tiene comentarios sobre mi tema? Es porque los huéspedes encuentran lo suficientemente bueno.

La lectura de tantos mensajes me dio una visión mucho más detallada sobre qué tipo de experiencia deberíamos buscar en el Café Hostel. Más que eso, me ayudó a crear un repertorio de mejores prácticas que yo comparte en las reuniones semanales que manteníamos con el staff. Luego, una cosa mala que ocurría en un albergue del otro lado de la ciudad servía de contenido para discutir una práctica corriente en nuestra recepción. Eran free courses que jamás dejamos pasar desapercibidos. Nosotros colocábamos aquello en pauta, discutimos si había un antídoto y tomábamos una acción. Es interesante cómo empezó a formar parte de nuestra cultura de trabajo. Con el tiempo los recepcionistas comenzaron a leer comentarios también. Ya no era inusual dejar de tomar una cerveza y la primera frase era “mío, usted vio esa revisión en el hostel tal ?!” y desde allí salir una larga discusión sobre por qué podría o no suceder con nosotros. Nuestro aprendizaje, como equipo y profesionales del área, ha evolucionado enormemente.

Amigo, si usted está en duda sobre su modelo de negocio, sobre cómo usted puede cambiar su propiedad o si usted es capaz de hacer que esto suceda, para mí el camino es el mismo: estudie. Lea el máximo de comentarios, conozca el mayor número de hostels y dueños de hostels, se empeñen en ello. Nuestra área no tiene libros escritos, no tiene modelo definido, no hay curso universitario. El conocimiento está en el colectivo y sólo vendrá a través de un hábito consciente que debe partir de usted. Como dicen por ahí: sólo la práctica lleva a la perfección.

 

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